Es evidente que desde un blog no podemos cambiar el mundo. Es evidente que un partido político tampoco. Es evidente que un gobierno, solo, tampoco.
Es
evidente que hablamos siempre de aquello que nos afecta más en nuestra vida cuotidiana. En el bar. En el trabajo. En las escuenas. En casa. Es evidente que hablar de aquello que nos afecta emocionalmente es mucho más difícil y doloroso. Sólo cuando nos vemos abocados a ello, porque la vida nos da en la cara y nos dice: "toma, intenta no hablar de ésto si tienes lo que hay que tener..."
Hoy me he levantado con un dolor de espalda terrible, que arrastro desde hace días y que va a más. Y mi intención era hablar de esto. Y del Barça y este presidente (que conseguirá haber sido el más querido y el más rechazado por la masa social y por los barcelonistas en general). Y del puñetero iPhone, que me trae de cabeza (al día tengo que explicar entre 5 y 6 veces que no, que no lo tenemos, que no sabemos cuando lo tendremos y que sí, que se tendrá que contratar una cuota de datos mensual y tener una permanencia de 24 meses para conseguir uno, sea en alta nueva, en portabilidad o por cambio de puntos).
Hoy me he levantado con más sueño de lo normal, pese a haber dormido más de 8 horitas. Y me ha costado leer los periódicos. Las legañas hacían un trabajo sordo (que después he sabido que era para protegerme) impidiéndome leer.
Pero, de repente, me he encontrado con una noiícia (por desgracia) recurrente. Una patera con inmigrantes y un drama. Y me he dado de bruces con una mirada. La de un niño de un añito. El único de diez bebés que iban en aquella patera. Los otros han muerto.
Y he llorado y aún lloro.
Piensas en que lo que les empuja a huir de su casa debe ser muy fuerte para arriesgar la vida de sus hijos. Piensas que también hay mucho engaño, que les deben decir que es fácil. O quizás no. Piensas que valdría más la pena construir un puente que uniera el estrecho de gibraltar con el compromiso de que será vigilado de vez en cuando... no siempre... que tendrán una oportunidad de llegar a Europa sin tener que jugarse la vida...
Piensas que quien merece la muerte son todos los explotadores que han convertido la vida de estas personas en simple mercancía, empezando por nuestros gobiernos, los occidentales, que les tienen fritos con los aranceles. Pasando por las empresas que les saquean sus recursos naturales. Por sus autoridades locales que sólo han entendido, de lo que es un Estado, que es el único que puede ejercer la fuerza. Piensas que todo el mundo debería poder viajar por el mundo sin tener que escondersi ni ponerse en manos de traficantes. Piensas también que esto, hoy por hoy, es imposible. Que el país que lo hiciera perdería el nivel de vida que tiene. Y dejaría de recibir inmigración. Y no habrámos arreglado nada. Y piensas en estos hombres que nunca han visto a un pobre, porque está prohibido tenerlos en los zoos, y que son los que deciden el futuro del mundo. Los que, bajo diversos nombres (G-7, G-8, ONU, UE, FMI, BM, OTAN, OPEP... ) acaban siempre siendo los mismos...
Y me desespero... Y recuerdo la desesperación de estas madres que han hecho este viaje y han visto morir a sus hijos... la pena más grande... Y pienso en mi Joan y tengo escalofríos. Y pienso en Marina y sufro... Y pienso en Marc y vuelvo a llorar... Y pienso en mi madre... y en mi padre...
Casi hubiera preferido no haber leído nada y haber hablado del iPhone...

En català |
Contacto
Me llamo Joan Ramon i Bernabé. También me conocen con el alias musicbcn Nací en Granollers y ahora vivo en Llinars del Vallès






![Catablocs.cat [la catosfera ara mateix] Catablocs.cat [la catosfera ara mateix]](http://baladre.net/images/catablocspetit.gif)

Comentarios