El nombre no hace la cosa. Y que haya gente que se dedique a buscar polémicas
en torno a los términos no es más que una manera de hacer pasar el rato
(en el mejor de los casos) o buscar un aumento de las visitas a su
blog. Y ya está.
Lo que a mí me interesa de las herramientas 2.0 no
son las herramientas en sí mismas, ya que acabarán desapareciendo (por
extinción o por mutación ... si es que Darwin ya lo previó todo) sino lo que tienen de cambio de paradigma ...
Así, es cierto que muchos usan (¿usamos?) las herramientas 2.0 para
prolongar aquello 1.0 ... Es decir ... La apuesta de las
administraciones por las herramientas 2.0 no surge (como mínimo
primariamente) tanto como una apuesta por una nueva manera de entender
la administración sino como una manera de acercar la administración a
los ciudadanos mediante las herramientas "de moda" (y ya es mucho)..
Lo mismo pasa con la política, la literatura, o lo que sea ... ¿Cuántos
escritores realmente usan el blog más allá que como BLOC? (de libreta).
Muy pocos. O mejor dicho. Muy pocos cuando empiezan ... Pero el
diálogo que va surgiendo con los lectores ... El hipertexto
... La investigación ... Introducen cambios en la manera de usar las
herramientas. Las funcionalidades de la herramienta nunca pueden ser
obviadas. Por mucho que un niño utilice un tenedor como catapulta para
tirar pan a los compañeros a la hora del almuerzo, la función del
utensilio (pinchar alimentos para llevarlos a la boca evitando
ensuciarse) no ha desaparecido, ¿verdad? Y el niño acabará utilizando el tenedor también para comer ... Perdonad el ejemplo, por banal, pero me ha parecido apropiado.
En
definitiva, cuando alguien utiliza una herramienta colaborativa como es
todo lo que se ha venido a denominar 2.0, tiene que hacer esfuerzos intelectuales (por conscientes, no por brillantes) para que no tenga funcionalidades
2.0 (en un blog, por ejemplo, tiene que "prohibir" expresamente los
comentarios, tiene que huir del hipertexto, tiene que ser "sordo" y
"ciego" por lo que respecta al resto de la red, etc...).
Pero como decía lo que es más importante no es usar las herramientas
2.0, sino comprobar cómo el uso de estas herramientas, la
democratización del acceso a la red (en el primer mundo, como mínimo),
están cambiando la manera de entender las relaciones (personal
-interpersonal e intrapersonal-, políticas, empresariales) y
trasladándose a la esfera "analógica" ... Ésta es la verdadera
revolución 2.0 (según mi modesto entender) ...
¿Qué importancia tienen los blogs? ¿Y las redes sociales tipo facebook? ¿Y los twitter-plurk?
¡Ninguna! O, mejor dicho, ninguna por ellas mismas ... Estas
herramientas, como decía, probablemente de aquí 2, 5, 10 años no
existirán tal como las conocemos hoy ... La importancia, pues, la tiene
lo que estas herramientas aportan de novedoso en las relaciones ... Y es que el uso de estas herramientas, con todas las posibilidades democráticas
que aportan, generan un cambio obligado en el resto de la vida ... Si con
la tecnología el ciudadano aumenta su poder de participación ... ¿como
podrá la política, o el mercado o la sociedad en general, negar este
poder participar? Sencillamente no podrá. Y no nos engañamos, yo no
creo en milagros. No creo que lo 2.0 sea la panacea en nada. La
participación real, probablemente no aumentará de forma estratosférica
... Pero es que no se trata tanto de lo que tiene que pasar como de lo
que tiene que poder pasar. Si el paso de las dictaduras a las
democracias ha permitido que los ciudadanos escojan los gobiernos, no
han obligado a los ciudadanos a participar en esta elección (con
excepciones concretas) ... Y la mayor o menor participación en las
elecciones, por lo tanto, no la da el propio hecho de que existan, sino la
coyuntura de cada elección ... Lo mismo pasará con las nuevas formas de
hacer política (o empresa, o administración pública) ... abrir el
debate, fomentar la democracia deliberativa no hará que todo el mundo
se ponga a ello... Dependerá de la coyuntura y, en todo caso, si la
posibilidad no existe, no se producirá. Pero, como decía, el ciudadano, en tanto que tiene esta posibilidad en los mundos virtuales, tecnológicos, lo exigirá de forma natural en el resto de su vida ...
Cuando uno observa este falso debate nominalista sobre el término
2.0, comprueba que, en el fondo, el debate está entre quien ha
entendido de verdad la revolución que estamos viviendo y los que no
... Los segundos se han aproximado a las funcionalidades de las
herramientas 2.0 con un ánimo controlador, manipulador, de la vieja
escuela trotskista: entra dentro de todos los movimientos (en este caso
la red) para controlarlos y ponerlos al servicio de la causa (llámese
partido, llámese empresa, llámese Ego)...Pero la propia naturaleza de
estas herramientas (gratuitas, de fácil acceso -repito, en el primer
mundo-, masivas, instantáneas a la vez que acrónicas...)
hacen imposible su control ... Así que surge la frustración, el rencor
y la necesidad de mantenerse dentro del mundo 2.0 ni que sea a base de
hacer el troll, o vender humo, o ...
Los primeros, los que creen y entienden que el cambio que se está
produciendo es importante, tienen una característica en común: el
entusiasmo.
Como claro ejemplo encontramos a la gente de Cink, iniciativa empresarial de gente tan dispar como Marc Vidal, la Piedra Fagès y César Calderón, entre otros ... Si les une alguna cosa, aparte de una inteligencia
desbordante, un ego importante (como la mayoría de los que nos
exponemos públicamente en la red) y una capacidad de trabajo brutal, es
el entusiasmo con que emprenden los proyectos. Que conste que,
prácticamente no los conozco (a Marc porque es de Granollers, a César porque coincidimos en batallas políticas juveniles -enfrentados- y a Roc de nada) y que yo no formo parte de Cink,
ni me pagan nada para hacer publicitado, ni saben que escribo este
artículo, ni necesito que me hagan ningún favor ... Es más, todavía
no he conseguido entender de qué carajo
va esta empresa. Y, de hecho, no me importa nada. Pero ver como esta
gente dedica sus esfuerzos y recursos a un proyecto de este tipo, de
esta manera tan entusiasta, contrasta mucho con la manera en que
otros se mueven por la red ...
Otros ejemplos (pocos, yo me muevo poco y conozco, por lo tanto,
menos) los encontramos en el magnífico trabajo que está haciendo Eduard con Cercabloc.cat ... brutal ... ejemplo de otro entusiasta ... o Clan-destinos, con Donaire al frente o ... hay tantos y yo conozco tan pocos ...
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