Foto de Rivard. Algunos derechos reservados bajo licencia Creative Commons.
Cómo nos gustan los políticos que van por libre. Aquéllos que se
enfrentan con la línea marcada por los aparatos de los partidos.
Aquéllos que dicen lo que otros piensan ...
Sin embargo, si lo pensamos bien, no acaba de ser cierto del todo ...
Lo que nos gusta son las salidas de tono de algunos políticos que se
enfrentan con el aparato de partidos ... con los que no estamos de
acuerdo ...
A los socialistas nos gusta Ruiz-Gallardón, y a los del PP les gustaba Rosa Díez, y a los convergentes les empezó a gustar el President Maragall a la que dejó de ser President y empezó a criticar al PSC, y ...
Pero yo no conozco militantes de ninguno de estos partidos que estén de acuerdo ni a favor de los que van por libre ...
¡Ah! La política orgánica ... Los
horribles aparatos de los partidos ... Que van en contra de la libertad
de sus militantes ... Tonterías ...
Los partidos quizás están demasiado burocratizados. Quizás la gente
que se ha ido instalando en la maquinaria interna de cada organización
acaba acumulando un poder (interno) por encima de lo que su simpatía
o gestión les daría en otras circunstancias ... Pero no nos engañemos
... En todos los partidos, sin excepción, se escoge mediante métodos
democráticos a sus dirigentes. En todos los partidos, sin excepción, la
democracia puede tumbar una dirección (y, de hecho, a menudo lo hacen). En todos los partidos, sin excepción, quién "monta pollos"
desautorizando la línea oficial de su organización, acostumbra a ser
gente que no tiene ningún tipo (o muy poco) de peso interno y aún menos interés en la vida interna. Gente que no participa de las
reuniones periódicas de su organización en el lugar más bajo
(normalmente la ciudad, el pueblo o el barrio), gente que sólo están para
"aportar su pensamiento" y, con suerte, su gestión (que, por otra
parte, son aportaciones importantísimas y muy necesarias), gente que no
se mezclan con la plebe ... Gente que no creen en la democracia
interna, la que te obliga a ir a todas las asambleas, convencer tus
compañeros y compañeras de que eres uno más, que trabajas igual que
ellos, en otro ámbito, pero que trabajas, que no estás ahí por el sueldo,
sino por convencimiento, que te interesas por lo que piensan y dicen,
que no tienes manías a la hora de compartir mesa con los que ni mandan
ni mandarán ... Quién hace todo eso tiene el respeto de sus compañeros
y consigue su apoyo para ser escogido ... A menudo, los que van por
libre, los "librepensadores" que se quejan de la falta de libertad de
expresión, los que atacan a compañeros suyos por ser tal o por ser cual,
lo hacen después de haber comprobado que no tienen apoyos internos
suficientes para continuar, o para mejorar o para (cómo diría el Iznogud) ser califa en lugar del califa ...
Por eso, a pesar de hacerme mucha gracia la comparación con un jarrón chino que Nebrera ha hecho de Aznar,
y a pesar de estar completamente en contra de casi todo lo que dice y
hace el expresidente español, no puedo dejar de pensar que quizás la
diputada del PP catalán, por mucho que se
haya hecho militante, no deja de tener el cargo porque se lo regalaron ...
Y ahora, que quien se lo regaló ya no está, no consigue ganarse a ojos de
sus compañeros de partido la sensación de que realmente se lo merece ... Y
por eso (y quizás por tener una cierta incontinencia verbal) comete
errores que sólo nos hacen gracia a los que no compartimos su ideario como éste.
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